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Sección Sindical de la CAIB
Recurso Num.: 4316/19
Ponente Excmo. Sr. D. : Joaquín
Samper Juan
Votación: 28/06/2000
Secretaría de Sala: Sr.
González Velasco
SENTENCIA NÚM.:
TRIBUNAL SUPREMO. SALA DE LO SOCIAL
Excmos. Sres.:
D. Aurelio Desdentado Bonete
D. Luis Ramón Martínez Garrido
D. José
María Botana López
D.
Joaquín Samper Juan
D.
Arturo Fernández López
En la Villa de Madrid, a seis de Julio de dos mil.
Vistos los autos pendientes ante la Sala en virtud de recurso de
casación
promovido en nombre de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares,
contra Sentencia de fecha 6 de septiembre de 1999, dictada por la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de Baleares el procedimiento ni
7/99 promovidos por USO CAIB contra
la Comunidad Autónoma de las islas Baleares sobre conflicto colectivo.
Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D. JOAQUÍN SAMPER JUAN
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.
Por
la representación de la SECCION SINDICAL DE LA UNION SINDICAL OBRERA DE
LAS ISLAS BALEARES DE LA CAIB, se planteó conflicto colectivo, del que
conoció la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de las Islas
Baleares. En el correspondiente escrito, tras exponer los hechos y
fundamentos de derecho que estimó de aplicación, terminaba suplicando se
dicte sentencia por la se estime íntegramente la demanda y se condene a la
empresa demandada a: “Que el Complemento Específico aprobado en Comisión
paritaria en fecha 15 de junio de 1.998, sea reconocido y afecte por igual a
todo el personal laboral que presta sus servicios para la Administración de
la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. Que los efectos económicos del
citado acuerdo de 15 de junio de 1.998 sean para todos los trabajadores que
tienen suscrito contrato laboral con la CAIB desde el día 1 de octubre de
1.998. Que el importe anual del Complemento Específico sea igual para
todo el personal al servicio de la CAIB”.
SEGUNDO.
Admitida a tramite la demanda, se celebró el acto del juicio, en el que la
parte actora se afirmó y ratifico en la misma, oponiéndose la demandada,
según consta en acta. Recibido el pleito a prueba, se practicaron las
propuestas y declaradas pertinentes.
TERCERO.
Con fecha 7 de septiembre de 1.999, se dictó sentencia por la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares en la que
consta la siguiente parte dispositiva: “ Que estimando en parte la demanda
de conflicto colectivo planteada por la Sección Sindical de la Unión
Sindical Obrera de las Illes Balears de la CAIB contra la Administración de
la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, debemos declarar y declaramos
que el Complemento Específico que figura en la Relación de Puestos de
Trabajo aprobada por acuerdo del Consejo de Gobierno de la CAIB el 26 de
junio de 1.998 debe reconocerse a todo el personal laboral que presta sus
servicios para la citada Administración con efectos económicos desde el 1 de
octubre de 1.998, condenando a la Administración demandada a estar y pasar
por esta declaración y a cumplir sus consecuencia, desestimando la demanda
en lo demás”.
CUARTO.
En dicha sentencia se declararon probados los siguientes hechos: “1°. En
sesión celebrada el 15 de junio de 1998, la Comisión Paritaria de
Interposición, Estudio, Vigilancia, Conciliación y Arbitraje del Convenio
Colectivo para el personal laboral al servicio de la Administración de la
CAIB aprobó por unanimidad de
todos sus miembros la Relación de puestos de trabajo correspondiente al
personal laboral al servicio de la Administración de la CAIB. Dicha relación
fue ratificada por el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de las
Islas Baleares
el siguiente 26 de junio. Su publicación se produjo en el BOCAIB DE 15
de octubre de 1998.
El Acuerdo del Consejo de Gobierno dispuso también que los efectos económicos
de la Relación entrarán en vigor el 1 de octubre de 1.998. 2°. La
citada Relación asigna, en cuantías diversas, un complemento específico para
determinados puestos de trabajo; complemento del que exceptúa a los puestos
que, aún ocupados por personal laboral fijo, se considera que en razón de
sus características propias deberían ser desempeñados por funcionarios. 3°.
La Disposición Adicional Tercera del Convenio para el Personal Laboral al
servicio de la Administración de la CAIB prevé la conversión en funcionarios
del personal laboral que ocupa plazas de carácter funcionarizable. A tal fin
establece las fases sucesivas que debe seguir el proceso de
funcionarización, y que, en sustancia, consisten en la confección de un
catálogo de todo el personal laboral dependiente de la CAIB, la
determinación de las plazas de carácter funcionarizable, la celebración de
unas pruebas selectivas reservadas al personal destinado en tales plazas
para que puedan acceder ala condición de funcionarios, y, finalmente, la
realización de un concurso de traslados y ascensos de carácter general para
todo el personal laboral fijo de la Administración de la CAIB. En la antes
aludida reunión de 15 de junio, la Comisión Paritaria tomó también y entre
otros acuerdos el de aprobar Ias bases que habían de regir el proceso de
funcionarización. La Administración por su parte, se comprometió a convocar
simultáneamente el proceso de funcionarización y una nueva promoción interna
vertical y horizontal para todas las plazas vacantes, inmediatamente después
de que se realizaran unas pruebas de promoción interna y de que se llevara a
definitivo el acuerdo sobre categorías funcionarizables y no
funcionarizables. 4°. No hay constancia de que hayan tenido lugar todavía
las pruebas selectivas destinadas a convertir en funcionarios al personal
laboral que ocupa plazas funcionarizables. 5° La Administración de la CAIB
entiende que los trabajadores que contrate aI amparo del artículo 15.1 b)
del Estatuto de los Trabajadores por u periodo de tiempo concreto para
atender el exceso o la acumulación d tareas durante el periodo de vacaciones
carecen de derecho a percibir complemento específico. 6°. El 14 de mayo de
1.999 el Sindicato demandante formuló ante la Consellería de la Función
Pública escrito de reclamación previa a la vía jurisdiccional. La
reclamación fue desestimada de forma expresa por resolución de la Consellera
de la Función Pública e Interior fechada a 12 de julio siguiente. 5° (sic).
En la tramitación de los presentes autos, se han observado todas las
prescripciones legales”.
QUINTO.
Contra dicha sentencia se interpuso recurso de casación por la
representación de la Comunidad Autónoma de las Islas baleares, formalizando
el recurso en el motivo establecido en el artículo 205.e) de la Ley de
Procedimiento Laboral por infracción de las normas del Ordenamiento Jurídico
y de la Jurisprudencia aplicable para resolver las cuestiones objeto de
debate.
SEXTO.- Emitido el preceptivo informe del Ministerio
Fiscal en el sentido de
considerar improcedente el recurso , se señaló para votación el día 28 de
Junio de 2000, en el que tuvo lugar.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO:
El presente recurso de casación ordinaria aparece interpuesto por la Comunidad
Autónoma de las Islas Baleares (en adelante CAIB) frente ala sentencia
dictada en instancia por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de
Justicia de dicha Comunidad el día 6 de septiembre de 1.999, que resolvió el
conflicto colectivo formulado por la Sección Sindical de la Unión Sindical
Obrera de las Islas Baleares de la CAIB. La parte demandante argumentó que
la decisión adoptada por la Comunidad Autónoma de limitar el abono del
complemento específico al personal laboral fijo no funcionarizable, sin
extenderlo personal funcionarizable y al temporal, era contrario a lo
dispuesto en los artículos 14 de la Constitución y 14 del propio “Convenio
Colectivo para el personal laboral de la Comunidad Autónoma de las Islas
Baleares” de 5 de diciembre de 1.995 (unido a los folios 62 y sig.). Y
concluía pidiendo que se declarara que el complemento específico
debía ser reconocido a todo el personal laboral al servicio de la CAIB,
con efectos económicos del 1 de octubre de 1.998 y con igual cuantía para
todos.
La Sala de lo Social estimó la demanda solo en parte. Declaró que el
complemento específico que figura en la relación de puestos trabajo,
aprobada por Acuerdo del Consejo de Gobierno de la CAIB el 26 junio de
1.998, debe reconocerse a todo el personal laboral que presta servicios para
la citada Administración desde el 1 de octubre de 1.998. Pero desestimó la
pretensión de que se declarara el derecho de todos los trabajadores a
percibirlo en igual cuantía, razonando en su fundamento de derecho tercero
que “lo que no cabe disponer es que la cuantía anual del complemento sea
igual para todo el personal, pues, en la forma como el pedimento aparece
formulado, su estimación significaría desconocer que la Administración tiene
potestad para fijar el importe de la retribución de manera distinta, en
razón también de las características particulares de los diversos y
singulares puestos de trabajo”.
SEGUNDO:
El recurso de casación interpuesto por la CAIB consta de un único motivo,
formulado al amparo del artº 205.c de la Ley de Procedimiento Laboral en el
que se denuncia la infracción del artº 14 de la Constitución y de su
jurisprudencia constitucional y ordinaria ( luego al desarrollar el motivo
la parte recurrente invoca expresamente las sentencias de esta Sala iV de 22
de Enero de 1996, 22 de julio y 2 de octubre de 1.998 y las del Tribunal
Constitucional que citan, todas ellas en referidas al constitucional
principio de igualdad); y de los artículos 14 del referido Convenio
Colectivo y 15,1,b) Del Estatuto de los Trabajadores, en relación con los
artículos 42, 43, 45 y 49 del propio Convenio Colectivo, 13.4, 15 y 16 de la
Ley 30/1.984 de 2 de Agosto, de Medidas Urgentes para la Reforma de la
Función Pública y 10 de la Ley 2/1989 de 22 de Agosto de la Función Publica
de la Comunidad Autónoma que resultan de aplicación al personal laboral al
servicio de la Administración.
Sin embargo, luego a lo largo del motivo, el recurso tan solo argumenta
y razona sobre la infracción de los tres primeros preceptos invocados, arts.
14 de la Constitución, 15.11) ET y 14 del Convenio Colectivo. No menciona ya
para nada los restantes ni, por ende, expone mínimamente las razones que
pudieran justificar y explicar su vulneración, así como la procedencia de su
aplicación al caso. El motivo infringe, por lo que a dichos preceptos se
refiere, el mandato del párrafo primero del art. 1.707 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil, que obliga a razonar y fundamentar las infracciones
denunciadas, y la jurisprudencia de esta Sala que lo interpreta y aplica,
tan constante y conocida que excusa de su concreta cita. Incumplimiento
procesal que, de haberse extendido a todos los preceptos invocados, se
habría erigido en causa de inadmisión del recurso conforme al art. 1710.1
regla 2ª de la propia Ley.
Y que, en este caso, nos obliga a limitar nuestro examen a las tres primeras
censuras jurídicas cuya pertinencia si se razona, sin poder extenderlo al
resto de preceptos que la parte recurrente se ha limitado a citar, pues ello
exigiría que supliéramos la deficiencia de la parte y construyéramos “ ex
novo” el correspondiente motivo de recurso. Y esa es una actividad que la
Sala no puede llevar a cabo, so pena de quebrantar su imparcialidad y
contrariar la naturaleza extraordinaria del recurso de casación. Sin
perjuicio, como es lógico, de las posibles alusiones que pueda y deba hacer
a alguno de esos preceptos aludidos, fundamentalmente los del propio
Convenio Colectivo, dada su íntima conexión con la cuestión controvertida.
TERCERO:
La tesis que, frente a la sentencia impugnada, sostiene la Comunidad Autónoma
es, en resumen, la siguiente:
A) El complemento específico es una retribución complementaria
destinada a remunerar las condiciones particulares de determinados puestos
de trabajo en atención a sus concretas características. Y es evidente que la
clasificación de un puesto como no funcionarizable, le confiere unas
características diferentes a los puestos que si lo son.
B) La fijación del complemento específico se adoptó por un Acuerdo de
la Comisión Paritaria aprobado por unanimidad, incluso por el sindicato
actor, y la aplicación de la doctrina de los actos propios determina la
imposibilidad de su impugnación.
C) La decisión de limitar el complemento específico al personal laboral
fijo no funcionarizable no constituye una infracción del principio de
igualdad, conforme ha sido desarrollado por el Tribunal Constitucional y el
Tribunal Supremo.
D) Tal decisión esta plenamente justificada, de manera objetiva y
razonable, por lo que se refiere al personal laboral funcionarizable “en la
mayor retribución que van a percibir como funcionarios, y en consecuencia,
en la ausencia de perjuicio real alguno”. De ahí que su concesión al
personal no funcionarizable, lo sea para compensar las diferencias
económicas que tendrán respecto de quienes, siendo como ellos
originariamente laborales, se funcionaricen en cumplimiento del proceso
puesto en marcha”. Afirma además que la funcionarización no es solo una
expectativa sino una realidad puesta en marcha”. Pero consta que aun no ha
sido funcionarizado ningún trabajador (y se dice en recurso del día 4 de
febrero de 2.000, en sintonía con el hecho probado tercero. 4°, de la
sentencia, que contiene igual declaración).
E) En cuanto al personal laboral no permanente, no cabe la adopción de
reglas generales sobre la materia, sino que debe realizarse un examen de
cada caso concreto y constatar si el personal eventual desempeña
efectivamente o no, un puesto de trabajo que tenga asignado (conforme a
la relación de puestos aprobada por la Comunidad ) el correspondiente
complemento específico; pues el establecimiento de una regla general, como
hace la sentencia impugnada, implicaría una palmaria vulneración de lo
dispuesto en el artº 14 del vigente Convenio Colectivo en relación con el
artº 14 de la Constitución
CUARTO:
El primer argumento esgrimido por la Comunidad Autónoma atribuyendo naturaleza
de complemento de puesto trabajo al complemento específico, precisa ser
matizado. El art. 49 del “Convenio Colectivo para el Personal Laboral de la
Comunidad Autónoma de las Islas Baleares de 5 de diciembre de 1.995”
(aparece unido a los folio 62 y sig.) establece que el complemento
específico “está destinado a retribuir las condiciones de trabajo
particulares de algunos puestos e trabajo en atención a su especial
dificultad técnica, dedicación, responsabilidad, incompatibilidad,
peligrosidad, penosidad y toxicidad”. Es indudable pues que el Convenio lo
diseñó como un complemento de puesto de trabajo, pero anudado a la
concurrencia de alguna de esas circunstancias.
Por consiguiente, nada habría que objetar a la afirmación de la
recurrente, si la “relación de puestos de trabajo” aprobada por el Consejo
de Gobierno de la Comunidad Autónoma, el día 26 de Junio de 21 de septiembre
de 1.996 y publicada finalmente en el Boletín
Oficial de la Comunidad Autónoma en 15 de octubre de 1.998( copia del
boletín obra unida a los autos 50 a 62), permitiera entender que la
atribución del complemento específico se ha llevado a acabo en función de
las particulares condiciones o circunstancias previstas en el artº 49 del
Convenio que concurrían en cada puesto de trabajo. Mas no ha sido así.
La propia parte recurrente reconoce que se han utilizado otras
variables distintas de las previstas por el precepto, como el carácter no
funcionarizable de cada puesto de trabajo concreto y la vinculación no
permanente de los trabajadores temporales.
Se ha producido con ello un abandono total de las previsiones del Convenio.
Máxime cuando en la sentencia recurrida se afirma que han sido esas las dos
únicas circunstancias tenidas en cuenta, sin consideración de ninguna de las
previstas por el art. 49. Y así: A) en el hecho probado tercero. 2°, declara
que la relación ‑ se refiere a la extensa y detallada de puestos de trabajo
de todas y cada una de las Consejerías de la Comunidad que aparece en el
Anexo del Acuerdo del Consejo de Gobierno de 26‑6‑96
al que ya hemos aludido ‑ solo “exceptúa a los puestos que, aun ocupados
por personal laboral fijo, se considera en razón de sus características
propias que deberían ser desempeñados por funcionarios”. B) en su fundamento
primero añade, con pleno valor de hecho probado que: “hay sin embargo dos
clases de empleados que no cobran esa retribución salarial: el personal
laboral funcionarizable y el de carácter temporal o eventual. Y C) en el
fundamento segundo reitera que “todos estos ‑ se refiere a los trabajadores
laborales fijos que desempeñan puesto no funcionarizables ingresan el
complemento mensual que se niega a los primeros”,
es decir a los fijos funcionarizables y a los temporales. Y afirma, con pleno valor de hecho probado que “ todos los funcionarios se
benefician de ese singular concepto retributivo”.
QUINTO: Resulta pues, que solo se ha reconocido el complemento
específico al personal laboral fijo que ocupa puesto de trabajo considerado
no funcionarizable. Cabe afirmar, por tanto, que dicho complemento,
tal y como ha quedado configurado en la realidad, se asemeja mas a un
complemento personal que a uno de puesto de trabajo , ya que se ha
reconocido a todo aquel personal al margen de las características del puesto
ocupado. Lo prueba que en la “relación de puestos de trabajo”, unos
administrativos tienen asignado
complemento y otros no, cuando es idéntica la función desempeñada por todos.
Y es que el objetivo inmediato pretendido, según se deduce de las
alegaciones de la parte recurrente, no ha sido retribuir el trabajo mas
gravoso o de mas responsabilidad, sino “compensar
económicamente a los trabajadores fijos que no van a ser funcionarizados”.
Mas como quiera que estos ocupan, por lo general, los puestos inferiores de
las escalas como se comprueba con la simple la lectura de la “relación de
puestos de trabajo” y desempeñan los trabajos que exigen menor
dedicación, responsabilidad y riesgo, se produce la paradoja de que están
siendo retribuidos con el complemento,
exclusivamente aquellos puestos de trabajo que, desde la perspectiva del art.
49 del Convenio que lo establece, son los menos idóneos para ello.
A lo anterior debe añadirse que, a corto plazo el complemento específico se
va a convertir, por decisión de la Comunidad en una retribución
complementaria generalizada para todo el personal a su servicio, excluido el
temporal. En la actualidad lo percibe ya todo el personal fijo que no va a
ser funcionarizado y también todos los funcionarios; y el único colectivo
que queda actualmente al margen,
el
personal laboral funcionarizable lo comenzará a cobrar en cuando acceda a
dicha condición. Por si alguna duda hubiera al respecto la Disposición
Adicional Décima del Convenio, previene en su punto cuarto: “El personal que
no pueda acceder a la condición de funcionario por falta de titulación,
podrá optar a que se le equipare económicamente a los funcionarios del mismo
nivel y grupo”. Posiblemente entonces recuperará el complemento específico
su verdadera naturaleza, pues es de prever que cuando se perciba por todos,
su cuantía se fijara para cada puesto de trabajo y en función de las
circunstancias que detalló el art. 49 del convenio. Pero en la actualidad,
ya lo hemos dicho, no son esos los valores de clasificación utilizados.
Procede pues analizar si la condición de personal funcionarizable en un
caso y la naturaleza temporal del vinculo en el otro, constituyen causas
objetivas y razonables para la exclusión del complemento y si el
constitucional principio de igualdad ha resultado indemne con tal decisión.
Pero ello exige determinar quien ha tomado el acuerdo de atribución, dada la
relevancia que ello puede tener a la hora de
comprobar si estaba o no obligado a respetar el principio que consagra el art.
14 de la Constitución. Es conveniente, pues comenzar evocando la doctrina
constitucional y jurisprudencial sobre el principio de igualdad en materia
retributiva.
SEXTO:
El Tribunal Constitucional recuerda en su sentencia 2/1998 de 12 de enero, que:
A) en su doctrina “relativa a la aplicación del principio de igualdad
en materia salarial ha establecido una importante diferencia entre los casos
en los que la desigualdad retributiva alegada se produce en el ámbito de las
relaciones entre particulares, y aquellos otros en los que el empresario o
empleador es la Administración Pública”.
B) “como este Tribunal declara en la STC 34/1984, el art. 14 de la C.E. no impone en el ámbito de las relaciones
laborales una igualdad de trato en sentido absoluto, pues la eficacia en
este ámbito del principio de la autonomía de la voluntad deja un margen en
el que el acuerdo privado o la decisión unilateral del empresario, en
ejercicio de sus poderes de organización de la empresa, puede libremente
disponer la retribución del trabajador, respetando los mínimos legales o
convencionales. En la medida pues, en que la diferencia salarial no tenga un
significado discriminatorio, por incidir en alguna de las causas prohibidas
por la Constitución o el Estatuto de los Trabajador ,no puede considerarse
como vulneradora del principio de igualdad”
C) “el Convenio Colectivo, aunque ha de respetar ciertamente las exigencias
indeclinables del derecho a la igualdad
y a la no discriminación, esta no puede tener aquí el mismo alcance que en
otros contextos, pues en el ámbito de las relaciones privadas, en el que el
Convenio Colectivo se incardina, los derechos fundamentales y entre ellos el
de igualdad, han de aplicarse
matizadamente, haciéndolo compatible con otros valores que tienen su origen
en el principio de la autonomía de la voluntad ( SSTC 177/1998,
171/1989,28/1992, entre otras) “
D) Sin embargo, “como también ha declarado este Tribunal en la STC
161/1991, cuando el empresario es la Administración Publica, ésta no se rige
en sus relaciones jurídicas por el principio de la autonomía de la voluntad,
sino que debe actuar con sometimiento pleno a la ley y al Derecho (art.
103:1 C.E.), con interdicción expresa dé la arbitrariedad (art. 9.3 C.E.).
Como poder público que es, está sujeto al principio de igualdad ante la ley
que, como hemos declarado, concede a las personas el derecho subjetivo de
alcanzar de los poderes públicos un trato igual para supuestos iguales”.
A esos rasgos esenciales que el Tribunal Constitucional destaca en la
sentencia citada y que han sido asumidos por la Sala IV en múltiples
sentencias (entre otras, en las de 16 de febrero de 1.987, 31 de julio y 27
noviembre 1991, 28 enero, 28 de septiembre y 14 de octubre de 1.993, 11 de
octubre de 1.994, 22 enero 1996, 22 de julio de 1.997 2 de octubre de 1.998,
y 17 de mayo de 2.000), cabe añadir los siguientes igualmente recogidos por
esta Sala:
1°. El principio de igualdad proclamado en el artículo 14 de la
Constitución no supone igualdad absoluta de trato.
2°. La desigualdad con relevancia
constitucional viene determinada por la introducción de diferencias carentes
de una justificación objetiva y razonable entre situaciones que pueden
considerarse iguales.
3°. No es contraria por tanto a dicho principio, la regulación
diferente de condiciones de trabajo si va referida a distintas actividades y
responde a las peculiaridades de cada una de ellas y las consecuencias
jurídicas que resultan de tal distinción son adecuadas y proporcionadas.
4°. El Convenio Colectivo, aunque surgido de la autonomía colectiva,
tiene en nuestro ordenamiento valor normativo y eficacia general, de forma
que se inserta en el sistema de fuentes y en este sentido es equivalente a
un instrumento publico de regulación. De ahí que las diferencias de trato en
las condiciones de trabajo establecidas en Convenio Colectivo han de ser
razonables, de acuerdo con los valores e intereses que deben tenerse en
cuenta en este á e la vida social.
SÉPTIMO: A la luz de la doctrina
expuesta es indudable que la regulación que del complemento específico
contiene el Convenio Colectivo de la CAIB es totalmente respetuosa con el
principio de igualdad. En la medida que lo conforma como un complemento de
puesto de trabajo, se limita a señalar las peculiaridades o características
que deben concurrir en aquellos que lo generen. Y las” que reseña: “
dificultad técnica, dedicación, responsabilidad, incompatibilidad,
peligrosidad, penosidad y toxicidad”, además de ser las que habitualmente se
utilizan en la negociación colectiva para identificar ese tipo de
complemento, justifican de modo objetivo y razonable la superior retribución
que prevé para los puestos de trabajo dotados de alguna o varias de esas
características. Nada puede reprocharse al Convenio Colectivo en relación
con el principio de igualdad. De lo que adolece, en todo caso, es de ser
incompleta su regulación, pues pese a que el art. 41 establece que todas las
retribuciones salariales, incluidos los complementos ‑ de los que no excluye
ninguno ‑ “son las que constan en el ANEXO II”, luego en este no se fijan
las cuantías del complemento específico, y lo mismo ocurre con los
complementos de destino, productividad y personal transitorio.
OCTAVO:
Afirma la CAIB que el importe del complemento específico se fijó por un
Acuerdo unánime de la Comisión Paritaria del Convenio. Pero no lo acredita
así, ni la norma paccionada parece autorizarlo. Esta Sala ha señalado,
sentencia de 9 de julio de 1.999, que
“para que la potestad negociadora se encarne en la comisión paritaria o mixta
es necesario que así se haya otorgado en el texto convencional “.
La Comisión Paritaria del Convenio de la CAIB no tiene tal potestad en
relación con el tema que examinamos. El artículo 10 la
denomina :
“Comisión Paritaria de interpretación, estudio, vigilancia ,
conciliación y arbitraje” sin mención alguna a facultades negociadoras. Y al
amparo de los apartados de dicho articulo que le otorgan funciones
de:
“c) actualización de las normas del Convenio. Y f) las que le atribuya
expresamente este Convenio”, no cabe sostener que estaba autorizada
a distribuir el complemento específico o a fijar su importe. Y a igual
conclusión conduce el resto del articulado del Convenio. El artº 6
advierte que “la organización del trabajo, conforme a la legislación
vigente, es facultad exclusiva de la Comunidad Autónoma”. Y el 8°
señala que “es competencia exclusiva de la Administración de la
Comunidad Autónoma, con respeto de la legislación vigente, la fijación de
las plantillas”. Por consiguiente las únicas funciones que en ese aspecto
cabe entender que tiene concedidas la Comisión Paritaria, son la de “fijar
el calendario para llevar a cabo la funcionarización del personal laboral”
que ordena la Disposición Adicional Tercera y la de negociar, según previene
la Disposición Adicional Décima, “en un plazo de tres meses el Catalogo y
Funciones de todas las Consejerías”. La distribución del complemento
específico entre los puestos del Catalogo y Ia fijación de su
respectivo importe, correspondía pues al Consejo de Gobierno de la
Comunidad Autónoma. No cabe hablar por tanto de acto propio de la
Comisión Paritaria, cuando además no es ella la que demanda sino una
sección sindical.
En todo caso, aunque se admitiera que la fijación del complemento fue
pactada con la Comisión Paritaria, el dato resultaría irrelevante a los
efectos que aquí interesan, desde el momento en que la
Comunidad Autónoma fue una de las partes
negociadoras. Pues esta, como Administración Publica que es, no se rige en
sus relaciones jurídicas, como recuerda el T. Constitucional en la sentencia
antes citada, por el principio de la autonomía de la voluntad como los
empresarios privados, sino que queda sujeta al principio de igualdad ante la
ley que le impide dispensar a sus trabajadores un trato desigual ante
situaciones iguales.
NOVENO:
Las razones que expone la Comunidad Autónoma para justificar su decisión de no
abonar el complemento específico al personal laboral funcionarizable, no son
objetivas ni razonables. Su exclusión obedece solo, en expresión de la
propia CAIB, a que “pasará a percibir, inmediatamente después de su
funcionarización. el complemento específico adecuado al puesto de trabajo
que desempeñe con carácter de funcionario”. Pero no parece lógico que esa
simple expectativa no esta de mas recordar una vez mas el proceso de
funcionarización c
iniciación estaba prevista para el año 96 aun no había culminado en 1999
prive temporalmente del complemento específico a los trabajadores que, por
razón de su función y conforme a las previsiones del artº . 49, sor los mas
legitimados para cobrarlo. El paso de trabajadores a funcionarios supondrá,
ciertamente, un cambio de estatuto profesional, pero no va a
incidir sobre sus puestos de trabajo, ya que continuaran ocupando el
mismo que en la actualidad desempeñan y con las mismas funciones. Cuando
sean funcionarios, cobraran como funcionarios. Pero siguen sido trabajadores
tienen derecho a percibir los mismos conceptos
que el resto de sus compañeros y en pie de igualdad con ellos la posibilidad,
que la Comunidad apunta, de que, una vez producido el
cambio de estatuto, la cuantía de su complemento específico sea superior, no
parece razón lógica ni suficiente, para que no lo perciban hasta entonces,
porque supone imponer un trato desigual sin ninguna justificación actual. La
decisión de la CAIB, frente a su afirmación de que no va a producir al
personal funcionarizable “perjuicio real alguno”, si ocasiona a este, en
tanto no se funcionarice un perjuicio actual, real y directo.
Distinta es la posición de la Comunidad Autónoma respecto de los trabajadores
temporales. En la Resolución de la Consejería de la Función Publica de 12 de
julio de 1.999 que desestimó la reclamación previa
planteada por los demandantes, y también en el recurso de casación,
admite que utiliza solo dos tipos de contratos temporales: interinidad y por
acumulación de tareas. A los primeros les reconoce el derecho a percibir el
complemento específico, “cuando ocupen un puesto de trabajo que tenga
atribuido dicho complemento”. Como quiera que esta
Sala, compartiendo la solución de
instancia, ha alcanzado la conclusión de
que todos los trabajadores fijos tienen derecho a percibirlo cualquiera
que sea el puesto de trabajo que ocupen, es claro, todos los interinos
tendrán derecho a cobrarlo en la misma cuantía que el trabajador sustituido.
El propio Convenio impide expresamente toda desigualdad retributiva. Su art.
14 párrafo duodécimo es contundente: “El personal contratado y no
distingue entre las diversas clases de contratación posibles tendrá los
mismos derechos y obligaciones que el personal fijo. Las retribuciones
económicas y ayudas sociales del personal contratado, serán las mismas que
las del personal fijo de la misma categoría”.
La decisión de la Comunidad de privar del complemento al personal
contratado por acumulación de tareas, dado el tenor del art. 14 que acabamos
de transcribir, supondría una violación del principio de igualdad que dicho
precepto acoge. A mayor abundamiento, el único argumento que esgrime la
demandada, de que tales contratados no ocupan en realidad ningún puesto de
trabajo concreto, lo que, por cierto, no prohíbe el artículo 15.11) ET
cuya infracción denuncia la recurrente queda desvirtuado por el propio
Convenio que en el ya citado art. 14 dedicado a la que “la selección del
personal laboral no permanente” establece: que esta deberá realizarse con
“la urgencia requerida para cubrir transitoriamente dichos puestos de
trabado”; que la convocatoria publica se realizara atendiendo “el número
de puestos a cubrir”; que finalizada la convocatoria “se establecerán
listas de espera(...) en las que en todo caso se incluirán aquellos
trabajadores que hayan tenido vinculación laboral con la CAIB en funciones
análogas a los puestos de trabajo a desempeñar”; y que “el personal laboral
con contrato de
trabajo de duración determinada deberá reunir, en todo caso, los requisitos
generales de titulación y las demás condiciones exigidas ( ..) de los
puestos de trabajo que atiendan con carácter no permanente “.
No cabe duda pues que tales trabajadores si desempeñan, cuando prestan
servicios, las mismas funciones que las propias de los puestos de trabajo que tienen acumuladas las tareas que justifican su
contratación temporal.
Y consecuentemente no puede privárseles del derecho que el Convenio les
reconoce a percibir las mismas retribuciones que los trabajadores fijos que
desempeñan dichos puestos, sin conculcar el principio de igualdad de trato
en materia retributiva.
Razones todas que llevan a esta Sala, de acuerdo con el informé del Ministerio
Fiscal, a desestimar el recurso de casación interpuesto y a confirmar en
todos sus extremos la sentencia dictada por la Sala de lo Social del
Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares que estimó la demanda de
conflicto colectivo que hizo correcta aplicación de los preceptos legales y
la jurisprudencia que la parte recurrente cita. Sin expresa condena en
costas, de acuerdo con lo dispuesto en el art. 233.2 de la Ley de
Procedimiento Laboral.
Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad
conferida por el pueblo español.
F A L L A M O S
Desestimamos el recurso de casación promovido en nombre de
la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, contra sentencia de fecha
6 de Septiembre de 1999. dictada por la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de Baleares en el procedimiento nº
7/99.
Sin costas.
Devuélvanse las actuaciones al órgano jurisdiccional que corresponda,
con la certificación y comunicación de esta resolución.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN
LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos
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