(Expansion.com) La Generalitat se ha visto obligada a tomar nuevas medidas excepcionales ante el descenso de los ingresos, que el año pasado ya generó un déficit equivalente al 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB) de Cataluña. El plan, que permitirá un recorte de gastos de 900 millones de euros, afecta por primera vez a la plantilla de la Administración catalana, con un tope a su crecimiento.
La medida ya generó ayer la primera movilización de los sindicatos de funcionarios, que protagonizaron una concentración frente al Palau de la Generalitat, en Barcelona.
En realidad, el plan no afectará a ninguno de los actuales trabajadores del Gobierno catalán, sino que supondrá una reducción del 3% en el número de vacantes sin cubrir de personal de administración y servicios generales. Además, se fija en el 4% el máximo de plazas vacantes que puede tener cada conseller en sus plantillas.
Al cierre del año pasado, la Generalitat contaba con 162.449 funcionarios, de los que 30.691 trabajadores se inscriben en las áreas de administración y servicios generales, por lo que el recorte superará las 920 vacantes. Estas medidas permitirán un ahorro de 50 millones y viene acompañada de la prohibición de incrementar el número de altos cargos y su rango, así como a crear nuevos órganos y unidades laborales dentro de los departamentos.
Los 850 millones restantes de ahorro se lograrán con reducción en los gastos no ajustados –no modificables– en los diferentes departamentos. El mayor recorte deberá asumirlo el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas, que dispondrá de 2
















