(Expansion.com) La Generalitat se ha visto obligada a tomar nuevas medidas excepcionales ante el descenso de los ingresos, que el año pasado ya generó un déficit equivalente al 2,4% del Producto Interior Bruto (PIB) de Cataluña. El plan, que permitirá un recorte de gastos de 900 millones de euros, afecta por primera vez a la plantilla de la Administración catalana, con un tope a su crecimiento.













