52 mujeres asesinadas por la violencia machista. 52 razones más para seguir combatiendo esta lacra social, que día tras día nos obliga a salir a la calle gritando que mientras siga existiendo violencia contra las mujeres, seremos incapaces de construir una sociedad igualitaria.
En España, tras años de trabajo, con hitos claves como la entrada en vigor de la Ley Integral contra la violencia de género, la situación no mejora. Se van dando pasos claros, pero 52 mujeres asesinadas nos recuerdan la importancia de seguir trabajando duramente contra la violencia machista.
Hay que seguir generando conciencia social de rechazo hacia esta forma de violencia, que es la expresión más dura de las desigualdades entre mujeres y hombres, de las diferencias evidentes en el reparto de poder entre ambos sexos. Todo ello se materializa en control, autoridad y dominación, y se ejerce a través de múltiples formas.
Para las mujeres y hombres de la USO, uno de los ejes fundamentales de nuestro trabajo, además de contribuir a la lucha social contra la violencia de género, debe ser el de garantizar los derechos de las víctimas en el ámbito laboral. La Ley Integral contra la violencia de género articula mecanismos de protección, como la reducción o reordenación del tiempo de trabajo, la movilidad geográfica, el cambio de centro o la suspensión de la relación laboral con reserva de puesto, entre otros. Desde USO trabajamos cada día para garantizar el cumplimiento y desarrollo de estos derechos. Asimismo, a través de la negociación colectiva y de planes de igualdad, tratamos de incluir cláusulas que supongan una mejora de la Ley y más apoyo para las víctimas así como la puesta en marcha de protocolos del acoso sexual y por razón de sexo en las empresas. En el sindicato tenemos claro que construyendo igualdad en el ámbito laboral, destruimos cauces de violencia.
Según datos de "ONU Mujeres", a nivel mundial seis de cada diez mujeres sufren violencia física y/o sexual a lo largo de su vida.
Para USO la violencia contra las mujeres es control del tiempo y el espacio, es restricción de las libertades, aislamiento, humillación, maltrato moral y psicológico, hasta la agresión física más clara. Es uno de los ataques más duros a los derechos humanos. Debemos visualizar una realidad que no sólo existe cuando los medios de comunicación nos hablan de víctimas asesinadas, sino que representa el día a día de muchas mujeres cuyas libertades y derechos son coartados. Por todo ello, este 25 de noviembre desde el homenaje y recuerdo de las 52 mujeres asesinadas ya este año, pero también desde la convicción más absoluta, abogamos por una lucha por la justicia y la igualdad de género, por un cumplimiento estricto de la legislación y por un sistema de reconocimiento y protección efectivo como mejor camino para acabar con la violencia contra las mujeres
En defensa de la justicia y la igualdad entre mujeres y hombres de USO no debemos tolerar:
¡NI UN SEGUNDO MAS CON VIOLENCIA MACHISTA!














